Iglesia de la Santa Cruz

Travesía baezana con la Iglesia de la Santa Cruz al fondo y el edificio de la Antigua Universidad a la izquierda

Esta pequeña iglesia es el templo románico mejor conservado de toda Andalucía, y constituye una rareza insólita en la región.

Fue edificada en el siglo XIII, tras la conquista de Baeza en 1227 por Fernando III; la tardía entrada del cristianismo en la región andaluza explica la ausencia de edificios de este estilo, lo que hace más destacable a esta pequeña iglesia.

Constituyó una de las seis parroquias erigidas en Baeza tras la Reconquista, y la única que se ha conservado hasta hoy. Está situada en la plaza del mismo nombre, a la que cierra por el lado este; y frente al hermoso Palacio de Jabalquinto, ya de estilo gótico isabelino.

Baeza Monumento iglesiaCasi todos los expertos estiman que esta iglesia perteneció a la Orden del Temple. Fue parroquia hasta el siglo XIX: albergó primero la parroquia del sagrario de la catedral, que fue trasladada; después, pasó a ser ermita auxiliar de la parroquia de El Salvador. Al principio de la Guerra Civil Española fue asaltada; en 1950 se procedió a su restauración, durante la que fue añadida la portada oeste, procedente de las ruinas de la iglesia románica de San Juan Bautista.

Se trata de una joya de pequeñas dimensiones. El austero exterior está formado por muros compactos de mampostería en los que sólo hay dos estrechos ventanales en cada lateral; dos tienen cerramiento de medio punto y otros dos apuntado. En el muro oeste destaca un óculo decorado con molduras de cinco baquetones y una línea exterior en mal estado de conservación.

En 1930 se abrió una nueva puerta bajo este óculo para permitir la salida de las procesiones de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Al llevarse a cabo una restauración posterior, ha sido acoplada a esta puerta otra de estilo románico de las mismas características que la del muro meridional (que, por otra parte, procede del templo románico de San Juan Bautista).

Ambas portadas están abocinadas con tres arquivoltas de medio punto apeadas sobre columnas y decoradas con dientes de sierra y cardos vegetales; las jambas alojan tres pares de columnas cuyos capiteles de hojas de acanto sostienen las tres arquivoltas; además, ambas carecen de tímpano. Hay una tercera puerta románica en el costado norte que sólo es visible desde el interior, ya que se encuentra tapada por una capilla gótica posterior. Destacan los canecillos de la portada meridional y del alero, que forman un saliente; un tejaroz con alero de modillones de estilo zamorano -motivo decorativo repetido en el ábside- los corona.

La planta es de tres naves, separadas por pilares cilíndricos -columnas de piedra arenisca, con basas compuestas por dos plintos- sobre los que descansan arcos apuntados y la armadura de carpintería (artesonado de madera a dos aguas). La nave central es más ancha y alta, y se prolonga en una bóveda de cañón cerrada por un ábside de tambor que estuvo cubierto con frescos posteriores (datados a principios del siglo XVI) entre los que se distinguen aún un Calvario y la Santa Cena.

Tras una restauración llevada a cabo en 1990, ha aparecido junto a la epístola un arco visigótico de herradura formado por dovelas lisas y una única arquivolta; a partir de este descubrimiento se ha sugerido que el actual edificio románico fue edificado sobre un templo cristiano anterior usado por los mozárabes durante el dominio musulmán.

Hay dos ampliaciones góticas posteriores: una capilla de planta rectangular cubierta por una bóveda de crucería, paralela a la extensión de la nave central; y una capilla de planta cuadrangular cubierta por bóveda de terceletes, a la que se accede por la antigua puerta norte del templo.

 

Ubicación: Plaza de la Santa Cruz (frente a la Antigua Universidad y al Palacio de Jabalquinto)

Horario: lunes a sábado de 11 a 13h y de 16 a 18h; domingos y festivos: de 12 a 14h.